h1

El portavoz que no quería comunicar

22 febrero 2010

votar

La semana pasada, Sara Moreno, que gestiona el magnífico agregador de contenidos sobre periodismo y relaciones públicas Comunícatelo, preguntaba en Twitter qué hacer cuando el portavoz de una empresa tiene pánico a los medios. La cuestión dio lugar a un intercambio de opiniones, sugerencias y experiencias que, ante la limitación de los 140 caracteres, apenas pudo ir más allá de unos cuantos comentarios. Si en algo estábamos de acuerdo es en que las anécdotas que acumulamos podrían dar de sobra para un libro sobre el tema. Ahí va mi aportación:

“Érase una vez un portavoz que no quería comunicar. No es que careciera del más mínimo interés por su compañía (de hecho, era su fundador y director general), sino que no quería ser el que diera la cara ante la prensa. “Mal negocio”, le dijeron desde su agencia de comunicación. “Eres el máximo responsable de la empresa, y para ciertos temas, tú eres la persona que debe dar las explicaciones”, le recordaron.

El directivo era consciente de su responsabilidad, y también de que le encantaba ver a su empresa destacada en revistas, periódicos y programas de radio y televisión. Pero eso de tener que sentarse con un periodista para explicarle la trayectoria de la compañía y la suya propia era algo que le superaba. Le aburría repetir los mismos argumentos, volver a contar que pertenecía a un mundo muy alejado de la gestión empresarial, aprender cifras para dar respuestas técnicas… Consideraba que no estaba hecho para eso y que no entraba en su salario.

El desagrado por ejercer de portavoz terminó convirtiéndose en pánico, o en pánico y desagrado a partes iguales cuando era consciente de que no podía eludir el momento trágico de la entrevista. Si no podía encasquetar la tarea al director de Marketing -“Hombre, a ti qué más te da, si te lo sabes mejor que yo”-, optaba por una política de hechos consumados, esperando hasta el último minuto para descolgarse. Unas veces se negaba a salir de su despacho, y otras prefería no presentarse, alegando algún tipo de avería con el coche o una inesperada reunión de última hora con un cliente.

El perjudicado más inmediato era el periodista, que tenía que conformarse con hablar con quien no tenía interés en hacerlo, sobre todo porque era la empresa la que, a través de la agencia, le había propuesto el tema o la entrevista. A largo plazo, la perjudicada era la propia empresa, que se veía lastrada por el nulo interés en comunicar de su máximo responsable, dejando que en la foto del sector su visibilidad fuera mínima frente a otros competidores no siempre tan relevantes pero más participativos.”

Ojalá que todo lo anterior hubiera sido una historia ficticia. Eso significaría que nunca me puse colorado por dar increíbles explicaciones para cancelar entrevistas, o que jamás me reclamaron resultados imposibles por no disponer del portavoz adecuado.

Share/Bookmark

Anuncios

5 comentarios

  1. Reconozco que yo, como periodista, también dejé plantado en una ocasión al portavoz de una empresa, que me esperaba para una entrevista. Simplemente lo fui postergando hasta que el día definitivo directamente se me olvidó.
    Ahora bien, para muchos de los super-directores-generales-masters-del-universo que tienen siempre la misma respuesta para cualquier pregunta, mejor sería que les gustara menos oírse y dejaran como portavoces de sus empresas a jefes de producto o proyecto, que saben más que ellos del tema.


    • Pues sí, sobre portavoces hay anécdotas e historias de lo más variadas, y en efecto, es mejor contar con alguien que sepa y responda que con alguien que lo considere un compromiso, una molestia y, encima, se dedique a despistar. Por cierto, que yo creo que el tipo al que te refieres (me reservaré el nombre, pero me acuerdo como si fuera ayer) todavía te está buscando 😉


  2. Sí, Pablo, yo también me acuerdo bien.


  3. A ese portavoz no le vendría mal saber que “todo en la vida es comunicación…” Como ‘bien’ aprendimos en la facultad…



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: