h1

Los Tois y la recuperación de los 80 como reclamo publicitario

21 noviembre 2010

votar

Comienza una nueva tanda de anuncios en televisión. Después de un refresco, un automóvil y un par de juguetes, suena una frase que me deja frío: “Toi con la peña”. No puede ser: Bollycao recuperando la promoción de cromos de los Tois, un viejo recuerdo que sólo tiene sentido para los que nacimos hace al menos 30 años. Y ahí los tienes de nuevo, tan verdes y pretendidamente simpáticos como antes, pero absolutamente fuera de contexto, producto de la magia de la publicidad, o tal vez de un exceso de confianza en la capacidad de que un guiño a los años 80 convierte en oro todo lo que toca. ¿Nos hemos pasado tratando de recuperar modas y tendencias de aquella época? Vamos a hacer memoria.

Bollycao resucita los Tois. ¿Hemos ido demasiado lejos reviviendo los 80?

En su primera época, los Tois fueron la expresión comercial de una moda que arrancó en los colegios. Antes, ya habíamos jugado a modificar la figura del popular Smiley, aquella sonriente cara amarilla de los 70 que posteriormente fue la imagen de la música Acid House. Aquel preludio tuvo su continuidad en unos muñecos con dos antenas en la cabeza que expresaban sus gestos y posturas mediante un cartel que llevaban debajo. Se les llamaba “Tois” porque todas las frases que los describían empezaban con esa contracción de “estoy”. Bollycao explotó con éxito aquella moda y sacó una gran colección de pegatinas que muchos llevaban pegadas en las carpetas o en los libros de texto. Aquello sucedió hace más de 20 años. ¿Qué pintan de nuevo aquí, si no le dicen nada a los jóvenes consumidores actuales? Tal vez sí signifiquen algo para sus padres, pero la gente de más de 35 años no es el público objetivo de Bollycao. Entonces, ¿por qué les estamos imponiendo productos, imágenes e iconos que tuvieron sentido para nosotros, pero que no significan nada para ellos?

Desde hace varios años asistimos a un “revival” de los años 80 que parece no tener fin. Retrocedamos entre ocho y siete años atrás. Acabábamos de estrenar siglo, los Hombres G se habían vuelto a unir y se lanzaban de nuevo a la carretera. La expansión de internet permitía recuperar la memoria de épocas pasadas, y a los buzones de correo electrónico llegan, mezcladas con las presentaciones caseras de frases de autoayuda y gatitos, otras más lúdicas con imágenes de la infancia de mi generación. Poco después, comienza a hacer furor un juego en una hoja de cálculo Excel que reta a los que se enfrentan a él a adivinar a qué serie pertenecía la sintonía de la que sólo podías escuchar dos segundos. Era “Días de Tele”, que tuvo varias secuelas a cargo de Los Icos y que aún puede recuperarse en su web. Decenas de miles de personas en toda España le dedicaron horas a resolver aquellos acertijos al tiempo que recuperaban la memoria visual televisiva de los años 80. Había comenzado un fenómeno.

A “Días de Tele” le siguieron otros juegos y otros retos, pero como siempre, a algo que funciona bien espontáneamente termina siguiéndole su versión comercial. Cuatro, que acababa de nacer como canal privado ocupando la señal de Canal+, incluyó en su primera parrilla un programa llamado “Soy el que Más Sabe de Televisión del Mundo”, que se nutría de los conocimientos de los participantes, no sólo de los programas de los 80 y primeros 90 a través de sus sintonías, sino también de los anuncios publicitarios de aquellos años.

El programa no tuvo grandes audiencias, pero su propuesta se vio reforzada por toda suerte de reposiciones, tanto de series de televisión como “Ulises 31”, “Los Caballeros del Zodiaco” o “El Gran Héroe Americano”, como de programas de la primera etapa de las televisiones privadas. Un ejemplo fue “Humor Amarillo”, el programa de humor que en los 90 popularizó Telecinco y que sólo era un resumen -doblado a su manera- del japonés “Takeshi’s Castle”. Daba igual que nadie supiera de qué iba la coña del “chino Cudeiro” (Cudeiro era un miembro del equipo de Telecinco con el que se metían los presentadores del programa); los responsables del nuevo “Humor Amarillo” lo mencionaban una y otra vez a modo de “broma privada” que sólo podíamos entender un grupo muy concreto de telespectadores. Estábamos en pleno siglo XXI y parecía que la televisión en España retrocedía con gusto 20 años.

El fenómeno era imparable. Si tan buena acogida tenía la memoria audiovisual de aquella época, ¿por qué no explotarla para un público que entonces no tenía capacidad adquisitiva y que ahora sí gozaba de ella? Un razonamiento perfecto considerando, sobre todo, que los puestos de responsabilidad en marketing y publicidad los empezaban a ocupar treintañeros favorablemente identificados con estos iconos del pasado reciente.

El mundo de los anuncios no tardó en reflejar la tendencia. Coca-Cola explotó el fenómeno con una sonada campaña en televisión que recuperaba el orgullo por la generación de los 80, versionando el “Gold” de Spandau Ballet con unos intérpretes que parodiaban tanto a Modern Talking como a Wham!:

No quedó ahí la cosa. Coca-Cola nos tenía reservado otro spot, esta vez con Simple Minds de fondo y su “Don’t You Forget About Me” en el que volvía a apelar a la fortaleza de los nacidos en los 70 con guiños a personajes (Rafa Gordillo, Mayra Gómez Kemp) y símbolos estéticos de la época (los vaqueros nevados, las hombreras) que sólo nosotros podemos apreciar en su verdadera dimensión:

Al hilo de esta efervescencia tardo-ochentera, algunos artistas decidieron que era un buen momento para volver, o al menos, para relanzar carreras musicales. De hecho, si a Hombres G les había ido bien, ¿por qué no intentarlo otros? En los últimos años, hemos visto resurgir a La Guardia, Los Inhumanos, Tequila, Un Pingüino en mi Ascensor e incluso Modestia Aparte. Viendo la gran aportación de estos últimos a la historia de la música, sólo cabe preguntarse: ¿era necesario?

Pero aquello tenía sentido. Si tu público tenía esa edad, ¿qué mejor que llegar a él con alusiones sólo a su alcance? Ahora bien, la campaña de los Tois, ¿va acaso dirigida a los que hoy pasamos con creces de los 30? ¿Qué demonios le dice algo así a un chico de 12 años?¿Es que queremos que las referencias culturales de esta generación sean las nuestras?

Mi generación fue la primera que abrazó con entusiasmo la informática y las nuevas tecnologías en un país con dos canales de televisión en el que tener un ordenador para jugar era un lujo que pocos podían permitirse. No es de extrañar que, con el desarrollo de la Red y las posibilidades que internet nos brinda para compartir y distribuir contenidos, rescatáramos de los cajones objetos, vídeos y fotos y nos lanzáramos a compartirlas a través del correo electrónico o de YouTube. A los que nos siguen, seguramente les resultará más fácil mantener viva la memoria de su época porque han nacido con los medios necesarios para conservarla en todo tipo de formatos. Ellos también recordarán a sus hijos referencias culturales, tanto estéticas como audiovisuales, desde los piercing hasta los leggins, pasando por los “virales”, los “flashmob” o los “lipdub”. Pero por favor, cada cosa en su contexto y para su público, y por tiempo limitado. Dejemos a los Tois en paz.

Todo lo anterior no quita que no podamos recordar con una sonrisa tiempos pasados. Dejaré que El Reno Renardo ponga el punto final con este temazo:

Share/Bookmark

Anuncios

4 comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Comienza una nueva tanda de anuncios en televisión. Después de un refresco, un automóvil y un par de juguetes, suena una frase que me deja frío: “Toi con la peña”. No puede ser: Bollycao recuperando la promoción de cromos de …..


  2. Excelente revival que seguramente veremos en breve circulando por la red como un correo más de esos que apelan a nuestra nostalgia.
    Totalmente de acuerdo con la sensación de destiempo que arroja esta campaña publicitaria, lo cual hace que me vuelva a hacer la eterna pregunta ¿la sociedad de consumo ofrece lo que el cliente demanda o por el contrario son los gurús del marketing los que pretenden saber qué es lo que deseamos?
    Sayonara


    • Gracias por el comentario, Álex. No espero que se convierta en un “viral” para el correo electrónico; me conformo con que no abusemos tanto de la nostalgia de los 80, que parece que las últimas dos décadas no existieron. Dewa mata!


  3. […] This post was mentioned on Twitter by Carlos Molina, KUINI. KUINI said: Los Tois y la recuperación de los 80 como reclamo publicitario: http://t.co/6XeKVav […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: