h1

10 conclusiones sobre el III RRPP&Tweets: agencias, gabinetes y periodistas dispuestos a entenderse

14 marzo 2011

votar

Las relaciones entre profesionales de las relaciones públicas y periodistas son uno de los grandes clásicos del mundo de la comunicación. Los primeros parecen no entenderse sin los segundos, y los segundos creen que no necesitan a los primeros. Sin embargo, cualquier afirmación absoluta que hagamos sobre este tema caerá en el prejuicio y en el error. De todo ello, pero sobre todo, de esa relación de amor y odio entre ambos lados de la barrera, trató el III RRPP&Tweets, que se celebró el pasado 8 de marzo en el salón de actos de la EOI en Madrid.

III RRPP&Tweets - Foto: EOI

Si esta vez no se habló tanto de relaciones públicas 2.0 y sí mucho de la forma de trabajar de agencias y gabinetes de prensa, el motivo estuvo en una iniciativa de Raquel Notario, de tuatupr, que meses atrás quiso iniciar un proceso de reflexión sobre las malas y las buenas prácticas profesionales que desembocara en un debate público y, más adelante, en un documento que ayude a un mejor desempeño de nuestro trabajo. La idea nos pareció buena y oportuna, y con la ayuda de la gente de EOI, que se portó de auténtico lujo, abrimos el paraguas de RRPP&Tweets para acoger este diálogo. Raquel, Sara Moreno y yo mismo pusimos la maquinaria en marcha y reunimos a un buen grupo de periodistas dispuestos a compartir con nosotros sus impresiones sobre su relación diaria con los que habitualmente trabajamos del lado de la empresa. Pilar Pérez (periodista y consultora freelance), Mar Abad (Yorokobu), Alberto Payo (ITespresso.es), Estefanía González (Agencia EFE), José Antonio Piñero (Punto Radio), Pilar Blázquez (Público) y Miguel Ángel Uriondo (Actualidad Económica) nos acompañaron poniendo el punto de vista de la prensa en el debate.

¿De qué se habló? Como muchos podrán imaginarse, se repitieron algunos de los grandes clásicos de la lucha ficticia entre plumillas y PR, una guerra profesional con menos sangre de la que pudieron aparentar algunos mensajes en Twitter y más interés por llevarnos bien que otra cosa. Distinto fue que el mayor número de reivindicaciones viniera del lado de los periodistas, pero todavía se nota mucho quién se muerde más la lengua en este “derby” sectorial.

De lo mucho que se habló, me quedo con lo siguiente:

  • Para los periodistas, la gran mayoría de la información que reciben de gabinetes y agencias de comunicación se percibe como publicidad. Sin embargo, son conscientes de que a veces le hacen el juego a empresas cuyos mensajes comerciales no dudan en convertir en noticias de primera página. El ejemplo reciente del iPad 2 es la mejor muestra.
  • La nota de prensa no es el origen de las mejores historias, pero siguen teniendo mucha más utilidad de la que se les quiere reconocer. Miguel Ángel Uriondo explicó que permiten hacer “arqueología” informativa, al usarlas como repositorio de información y datos útiles para reportajes del tipo “qué pasó con” o “qué se decía entonces sobre”. Si la nota de prensa persiste es porque sigue siendo útil, muchas veces para bien y otras no tanto. Ahí está el caso del “churnalism”, es decir, el periodismo de cortar y pegar notas de prensa para salir del paso y cubrir huecos.
  • Las empresas no suelen entender el funcionamiento de la comunicación, y algunas agencias no llegan a entender lo que hacen sus clientes. Hubo más críticas a las empresas de las que quizá se merecían. De hecho, las hay que son absolutamente ejemplares en la forma en que han integrado la comunicación y las relaciones con la prensa en sus estrategias y objetivos globales.
  • Los tiempos de un periodista de prensa escrita no son los de un periodista de radio ni los de uno de agencia. A unos no se les debe llamar por teléfono en según qué momentos, y según su medio, los temas que se les propongan deben tener un interés que se capte de inmediato. José Antonio Piñero lo resumió con una frase bien diseñada y provocativa: “si no me lo vendes en 140 caracteres, no te lo compro”. Ainhoa Goñi, del CSIC, recordó que hay temas, como los del mundo de la ciencia, que no pueden sintetizarse en una frase, porque exigen entender bien de qué se está hablando para ver su importancia… y cómo contarlos después al público general.
  • Los medios sociales lo están cambiando todo. Los periodistas ya no compiten entre sí, sino con los nuevos “influencers” digitales, que atraen también el interés directo de agencias y empresas. Asimismo, algunos incorporan las redes sociales para hacer su labor diaria, por ejemplo para pedir entrecomillados. Twitter, sin embargo, está extendido sólo entre una parte de la comunidad periodística, y buena parte de los redactores siguen sin tener perfil en este espacio, por lo que desconocen qué puede aportarles de utilidad.
  • Las salas de prensa digitales tienen una buena acogida entre los periodistas, pero estos siguen quejándose de lo difícil que resulta a veces encontrar la información que realmente les interesa en las páginas web de las empresas. Hay que pensar más como un periodista para diseñarlas que como un consultor de Marketing.
  • Las plantillas cortas repercuten en menos tiempo para elaborar historias, y aún en menos capacidad para atender a las agencias y a los gabinetes de prensa. El teléfono, que sigue siendo la mejor forma de proponer temas personalizados, está siendo erradicado como canal de comunicación. Twitter parece una alternativa, pero a veces se exagera su capacidad para generar relaciones cercanas. En el evento, un asistente explicó cómo un periodista al que propuso quedar a tomar un café le dijo: “No tengo tiempo, pero puedes seguirme en Twitter”.
  • Sigue siendo básico saber a quién se dirigen los mensajes. No sólo hay que saber qué temas cubre un periodista para no plantearle cuestiones que no le interesen; también es importante saber quién es el que tiene capacidad para aprobar o rechazar temas. En este escenario, los periodistas freelance están cambiando la forma de relacionarse empresas con medios, porque suponen la descentralización absoluta de las redacciones, y no siempre se cuenta con ellos. Ojo al panorama que podemos tener de aquí a cinco años.
  • Un periodista no tiene la obligación de decirle a la agencia que ha dejado de escribir sobre unos temas en concreto cuando le trasladan de sección, pero si lo hace es porque a aquel al que se lo dice representa un contacto de confianza. Si no te avisan de un cambio de esa naturaleza, tal vez es que, como profesional de las relaciones públicas, no hiciste suficientemente bien tu trabajo.
  • Si las agencias, o al menos algunas de ellas, pelean por educar a sus clientes y luchar por que los temas que propongan a la prensa tengan verdadero valor informativo e interés público, también deberían los medios defender la calidad de los contenidos por encima de todo. Muchas veces vemos que propuestas que el gabinete o la agencia rechazan mover entre los medios son recogidas por otras empresas de la competencia, superan todos los filtros y logran que se publiquen en los medios pese a su dudosa calidad. No se puede exigir cierta responsabilidad sobre los contenidos a las agencias si desde el lado de los medios tampoco se defienden los mismo estándares.

Lo anterior no representa necesariamente mi opinión sobre el debate, sino parte de lo que se habló en RRPP&Tweets. Si no tuviste ocasión de seguirlo en vivo o en streaming, puedes recuperar el debate en el vídeo que figura a continuación. Sin duda, encontrarás muchos flecos que se dejaron sin hilar, y me propongo usar algunos de ellos para tejer mis próximas entradas. No se va a tratar de sacar trapos sucios en público que ensucien la imagen de las relaciones públicas, como me consta que alguno ha pensado que es lo que vino a hacer este encuentro. Espero, por el contrario, que sea una contribución a mejorar el trabajo que unos y otros hacemos, y que en la mayoría de los casos no se encuentra dividido por un muro. Al fin y al cabo, somos muchos los periodistas a este lado, y hay más luz de la que algunos se puedan imaginar.

Share/Bookmark

Anuncios

5 comentarios

  1. Eres un crack! 😉


  2. […] de la comunicación Un blog sobre comunicación, relaciones públicas y periodismo « 10 conclusiones sobre el III RRPP&Tweets: agencias, gabinetes y periodistas dispuestos a en… Ni contacto de prensa, ni prensa con contacto 18 marzo […]


  3. […] las relaciones personales, estúpido. Como en el anterior RRPP & Tweets, en el que el debate tuvo como foco a los periodistas, de nuevo se volvió a destacar que lo que […]


  4. […] este tema os recomiendo el post en el que el propio Carlos resume el III RRPP&Tweets dedicado a la relación entre agencias, gabinetes y periodistas y desde el que podéis acceder al vídeo completo del […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: