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El Social Media es una provocación

26 marzo 2012

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La tentación forma parte de su ADN. ¿No os habéis dado cuenta de esos titulares SEO, de esas “friendly URLs” pintadas de rojo para llamar la atención de los motores de búsqueda? Lo adornan con palabras clave en negrita para desviar la mirada a donde le interesa al autor. Le suben la falda para que se le vean los botones sociales para compartir, para que lo soben en Facebook, en Pinterest, en LinkedIn o en Menéame. Y mejor si lo vestimos de multimedia, con un vídeo subido de tono que ayude a que el tiempo medio de permanencia en la web se multiplique por dos. El Social Media, amigos, es pura provocación.

Free Stock Photography - Single Red Apple
© Photographer Matt Egginton | Agency: Dreamstime.com

Cada vez importa menos qué es lo que estamos contando y más cómo lo estamos diciendo. Un buen envoltorio es como una faja que oculta los michelines; como el maquillaje que nos tapa las arrugas; como el contraluz que difumina nuestra silueta y nos hace misteriosos y atractivos. Con el Social Media está pasando lo mismo: lo vestimos de fenómeno, lo dibujamos en infografías, lo adornamos con cifras globales de usuarios, le ponemos banda sonora con una lista de Grooveshark, lo convertimos en noticia elevando los trending topics a la categoría de titulares.

Nos volvemos locos con los fuegos de artificio y generamos unas expectativas que se pueden diluir como un azucarillo en un vaso de agua cuando el ruido de los petardos desaparece y el humo de las explosiones se esfuma. ¿No os ha pasado llegar a casa y comentar el vídeo del día en las redes, la polémica del momento en el blog de Fulanito o la que se ha formado en ese hilo de Vagos con cierto concurso, y encontraros con miradas de desconocimiento e indiferencia? ¿Nos entienden o sólo nos entendemos entre nosotros?

En este juego de los medios sociales se suceden las teorías, las propuestas innovadoras y la destrucción de mitos con un único objetivo: cambia antes de que se den cuenta de dónde está el truco. ¿Y cómo? Muy sencillo: la mejor forma de vender algo que es provocación es provocando. Sorprende, descoloca, deja en estado de shock. “El Social Media ha muerto.” “La web 3.0 nunca ha existido.” “El community manager debe morir.” Rápido, di algo desconcertante antes de que se te vean las costuras y todos descubran que cambian los mensajes pero que las recetas que aplicas siguen siendo las mismas.

¿No sabes cómo hacerlo? Aprende de Los Guerrilleros y su famoso eslogan: “no compre aquí, vendemos muy caro”. Psicología inversa lo llaman. Y si no funciona, recurre al sexo. Siempre da resultado, como en aquellos carteles que se pusieron de moda hace tiempo y que rezaban en grandes letras: “SEXO”, y luego, en un tipo más reducido, seguían: “y ahora que tengo su atención…”. A Sánchez Dragó no le ha ido muy mal, aunque a veces se le vaya la mano pasándose de transgresor.

También puedes probar con el lenguaje grueso, que agita las conciencias y engaña a los que se quedan en la superficie. Los hay que se creen que la técnica la inventaron ellos, pero eso es porque no conocieron a Camilo José Cela. Yo me quedo con la gente de La Hora Chanante. Ellos lo explotaron muy bien:

Construye un discurso que afirme que tú no vendes Social Media, sino que generas emociones, creas ilusiones, conectas amigos, provocas felicidad. Si es preciso, apiádate de los que no están en tu onda y considéralos desfasados. “Yo ya estuve ahí, y ha pasado una década desde entonces.” Aprovéchate, porque aunque la competencia es feroz, en el fondo todos están perdidos y sólo buscan una cosa: destacar para llamar la atención. Ojo: para llamar la atención de los clientes potenciales, no de la competencia.

Si pasas de la provocación, puedes optar por tomar otro camino. Puedes olvidarte de los fuegos artificiales, de las frases grandilocuentes, de las alusiones escatológicas y de las visiones a largo plazo. El futuro, como no existe, lo aguanta todo. Puedes tratar de construir algo práctico con lo que tienes y ver si los medios sociales se alinean con los objetivos de negocio y cómo pueden contribuir a su lograrlos. A eso se le llama “buscar resultados”.

Lo sé. Vincular acciones con resultados es mucho más difícil que hablar de pájaros y flores. Justificar tu esfuerzo y su inversión sobre datos y hechos no tiene tanta magia y nos desnuda a todos. Tú veras qué intereses quieres poner por delante: los tuyos o los de tus clientes.

Y si no, prueba a seguir usando balas de fogueo, a marcar las cartas con trucos de SEO, a escoger los KPIs que más te interesen y no los que realmente midan tu progresión y el éxito de los resultados. A fin de cuentas, el Social Media es una provocación. ¿O no?

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One comment

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Seguir @molinaguerrero La tentación forma parte de su ADN. ¿No os habéis dado cuenta de esos titulares SEO, de esas “friendly URLs” pintadas de rojo para llamar la atención de los motores de búsqueda? Lo adornan con palabras …..



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